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Fractura de fémur en perros y gatos: opciones de tratamiento

Fijador tied in o placa con tornillos: cómo funciona cada opción para reparar el fémur, ventajas, desventajas, paciente ideal y cuidados.

Algunas opciones de tratamiento para la fractura de fémur en perros y gatos.

Cirugía de reparación de fractura con fijador tied in

Esquema de un fijador tied in en el fémur
Esquema del fijador tied in.
Perro con fijador tied in colocado en el miembro posterior
Paciente con el fijador colocado.

Este método se utiliza para estabilizar fracturas de fémur y húmero, en cachorros y adultos.

Consiste en un clavo intramedular que alinea el hueso, unido a otros clavos ortopédicos por medio de una barra de acrílico externa, con los que los fragmentos de hueso quedan bien sujetos hasta que se repara la fractura, en aproximadamente 8 semanas. Posteriormente este aparato de fijación se retira ya sin abrir la piel y con un tiempo de anestesia muy corto.

Ventajas: se utilizan pocos implantes, es resistente y generalmente el tiempo de cirugía es corto.

Desventajas: la parte externa requiere limpieza, es incómodo para caminar y con el tiempo se forman fístulas alrededor de los clavos. Como el paciente siente incomodidad y no apoya el miembro, es indispensable la fisioterapia para que el paciente camine una vez retirado el fijador. El apoyo mejora hasta que se retiran los implantes.

Ideal para: cachorros de menos de 8 meses, perros adultos o cachorros de talla chica y mediana, perros muy inquietos o con propietarios menos cuidadosos, y fracturas conminutas.

Cirugía de reparación de fractura con placa y tornillos ortopédicos

Esquema de una placa ortopédica con tornillos sobre el fémur
Esquema de la placa y los tornillos.
Radiografía de fémur reparado con placa y tornillos ortopédicos
Radiografía posquirúrgica.

La placa y los tornillos ortopédicos se utilizan para alinear los fragmentos de hueso fracturados y estabilizarlos para que el paciente pueda apoyar.

Con este tipo de tratamiento el hueso tarda alrededor de seis meses en consolidar, pero durante este periodo el paciente puede caminar de manera confortable. Posterior a la consolidación del hueso, el paciente puede ser evaluado para decidir si es necesario retirar los implantes. Algunos pacientes solo requieren que se retiren los tornillos, o la placa y los tornillos, y otros pueden permanecer con los implantes durante años.

Ventajas: es cómodo para que el paciente apoye nuevamente en pocos días. Es interno y requiere menos cuidados de la herida; como el paciente apoya pronto, generalmente la fisioterapia requerida es de menor frecuencia y tiempo. Podemos usar placas de acero, de titanio y de compresión dinámica o placas bloqueadas (locking plates).

Desventajas: se requieren dos fragmentos de longitud mínima que permitan colocar al menos tres tornillos a cada lado de la fractura; el costo es aproximadamente 2 o 3 veces mayor que el tied in; se requiere una radiografía prequirúrgica del miembro opuesto para dar forma a la placa y colocar tornillos de longitud adecuada; requiere más cuidado de restricción de movimiento, ya que el paciente camina muy bien y los propietarios pueden regresarlo a su actividad normal antes de tiempo. El tiempo de consolidación es de al menos 4 meses. La estructura del hueso de los cachorros no permite un uso adecuado de tornillos, por lo que en perros de menos de 7 meses no es opción.

Paciente ideal: fracturas transversas, perros adultos, perros de talla grande, con radiografía del miembro opuesto, fracturas de trazo simple en diáfisis media.

Es recomendable que el paciente tenga restricción del movimiento al menos seis semanas posteriores a la cirugía, aunque camine bien y no tenga dolor; el exceso de actividad puede aflojar tornillos o romper la placa, y en este caso habría que reoperar al paciente.

Cuidados posquirúrgicos generales

Posterior a la cirugía el paciente debe tener restricción del movimiento durante 4 semanas, que incluye mantener al paciente en una superficie plana sin muebles donde pueda saltar, con espacio suficiente para comer y caminar. Puede salir a caminar con correa, de preferencia en pasto, unos 20 minutos al día. Debe evitar saltos, escaleras, jugar con otros perros y correr.

  • Primera semana: administrar al paciente el antibiótico y el analgésico que indique su médico veterinario durante los primeros 10 días. Nunca usar antiinflamatorios para personas (aspirina, naproxeno, diclofenaco, etc.).
  • Mantener la herida limpia y evitar que el paciente se muerda o lama la sutura; si esto sucede, puede ser necesario colocarle un collar isabelino durante 10 días, hasta que se retire la sutura.
  • Los primeros tres días posquirúrgicos se pueden colocar compresas de gel frías durante cinco minutos, con movimientos circulares sobre la herida.
  • A partir del cuarto día posquirúrgico pueden iniciar con fomentos calientes y con la fisioterapia indicada abajo. Si el paciente no permite la fisioterapia, se recomienda realizarla al menos dos veces por semana bajo sedación con su médico veterinario.
  • Los pacientes que han comenzado a apoyar deben continuar en restricción de movimiento, pero con caminatas con correa; y los que ya apoyaban y dejan de apoyar súbitamente deben ser revisados, ya que pueden haber roto o aflojado los implantes por exceso de actividad.
  • Informar si el paciente presenta falta de apetito, vómito o fiebre.
  • Se recomienda realizar un estudio radiográfico posquirúrgico inmediato y otro a las 6 semanas para determinar cuándo debe retirarse el fijador.

Fisioterapia

Días posquirúrgicosFomentosMovimientos (cinesiterapia)
Días 1, 2 y 3Fomentos fríosSujetar al paciente en decúbito lateral; una persona lo sujeta para que no se levante y otra lo sujeta de la rodilla y del tarso, y gentilmente se realiza flexión y extensión de la rodilla. Los fomentos se aplican en forma circular con una compresa de gel.
Del 4 al 10Fomentos calientes sobre la línea de incisión y alrededor, con movimientos circularesFlexionar y extender la rodilla 15 veces y después flexionar y extender la cadera 15 veces, y posteriormente repetir.
Realizar todo el procedimiento 1 vez al día.
Sacar al paciente a caminar con correa unos 10 minutos al final de cada sesión, de preferencia sobre pasto o arena.
Del 11 en adelanteRealizar el programa hasta que el paciente apoye el miembro afectado; una vez que esto ocurre, mantener solo con caminatas con correa o hidroterapia hasta su revisión.
Consultar con su médico veterinario sobre otras alternativas como láser, hidroterapia, acupuntura o TENS.

Cómo realizar los movimientos

1. Colocar al paciente en decúbito lateral (acostado de lado) con el miembro afectado hacia arriba. Sujetar el miembro pélvico con una mano en la rodilla y otra en el tarso, y así extender y flexionar la articulación de la rodilla.

Posición de las manos: una en la rodilla y otra en el tarso del perro acostado de lado
Una mano en la rodilla y otra en el tarso.

2. Realizar extensión y flexión de la rodilla hasta donde el paciente lo permita, 15 veces.

Extensión de la rodilla del perro durante la fisioterapia
Extensión de la rodilla.
Flexión de la rodilla del perro durante la fisioterapia
Flexión de la rodilla.

3. Para flexionar y extender la cadera se puede mantener la rodilla en extensión y moverla hacia adelante y hacia atrás, como en la primera imagen.

Este material es informativo y no sustituye la valoración de un médico veterinario. Cada paciente es distinto: sigue siempre las indicaciones de tu médico tratante.