Luxación patelar congénita

La luxación patelar es una anormalidad en la que la patela o rótula se sale de su lugar (sobre el fémur), desgastando el cartílago y causando cojera intermitente.
Es hereditaria y tiene varios grados de severidad.
Debido a lo anterior, se recomienda no reproducir a estos pacientes y consultar con su médico veterinario qué grado de la enfermedad tiene su mascota, ya que esto determina las expectativas a largo plazo con la cirugía. Los de grado I y II tienen buen pronóstico; los de grado III, regular (caminan, pero con las piernas abiertas), y los de grado IV pueden requerir dos cirugías o quedar con un grado menor de luxación.
En cachorros es progresiva y es importante corregirla lo antes posible; en adultos el grado es fijo y generalmente se operan para prevenir problemas secundarios o mejorar el apoyo para caminar.
La cirugía
La cirugía para tratar este problema consiste básicamente en dos procedimientos:
- Trocleoplastía: hacer más profundo y ancho el sitio donde debe permanecer la patela, para evitar que se vuelva a salir de su lugar.
- Transposición de tuberosidad tibial: mover el sitio de inserción del tendón que sujeta la patela y cambiarlo de lugar para “jalarlo” hacia su sitio correcto; posteriormente, el fragmento de hueso cortado se fija con dos clavos ortopédicos. Este fragmento tarda dos meses en “pegar” a su nuevo sitio; por eso el paciente debe tener actividad restringida 8 semanas después de la cirugía. Después de este periodo los implantes cumplieron su función y pueden ser retirados si causan incomodidad al paciente.


Cuidados posquirúrgicos
- Administrar a su mascota los analgésicos y antibióticos que le indique su médico veterinario. Nunca administre antiinflamatorios para personas (aspirina, ketorolaco, naproxeno).
- Mantener al menos seis semanas de restricción del movimiento: mantenerlo en una superficie plana pequeña, pero con espacio suficiente para caminar, orinar y defecar; no correr sin correa, no saltos desde muebles, no escaleras ni jugar con otros animales o niños.
- Los primeros tres días se pueden colocar fomentos fríos con compresas de gel sobre la herida, en forma circular, 5 minutos una o dos veces al día.
- El cuarto día iniciar la fisioterapia, sin luchar con el paciente y hasta donde lo permita. Considere con su MVZ si esta se realizará en casa o en la clínica. En caso de que el paciente no lo permita o requiera sedación, se recomienda realizarla solo dos veces por semana.
- Una vez que el paciente apoye las cuatro patas para caminar, la fisioterapia se suspende y solo se realizan caminatas en pasto o arena.
Programa de fisioterapia
| Días posquirúrgicos | Fomentos | Movimientos (cinesiterapia) |
|---|---|---|
| Del 8 al 16 | Fomentos calientes sobre la línea de incisión y alrededor, con movimientos circulares. | Flexionar y extender la rodilla 15 veces y después flexionar y extender la cadera 15 veces; posteriormente repetir. Realizar todo el procedimiento 1 vez al día. Sacar al paciente a caminar con correa unos 10 minutos al final de cada sesión, de preferencia sobre pasto o arena. |
| 11 en adelante | Realizar el programa hasta que el paciente apoye el miembro afectado; una vez que esto ocurra, mantener solo caminatas con correa o hidroterapia hasta su revisión. Consultar con su médico veterinario sobre otras alternativas como láser, hidroterapia, acupuntura o TENS. |
- Si el paciente no apoya al decimoquinto día posquirúrgico, comuníquese con nosotros para revisión y retiro de puntos.
- Después de ocho semanas puede ser necesario retirar los implantes si notan cojera repentina, seromas (bolitas con líquido) o fístulas.
Este material es informativo y no sustituye la valoración de un médico veterinario. Cada paciente es distinto: sigue siempre las indicaciones de tu médico tratante.


