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Reemplazo total de cadera en perros: qué es, riesgos y recuperación

Guía para propietarios sobre el reemplazo total de cadera en perros: cuándo se indica, beneficios, riesgos, candidatos y cuidados posteriores.

¿Qué es el reemplazo total de cadera?

El reemplazo total de cadera es un procedimiento en el que el cirujano ortopedista sustituye una articulación de la cadera dolorosa o dañada por una artificial. La cadera es una articulación de tipo “esfera y cavidad” formada por dos huesos. Estos huesos se retiran parcialmente y se coloca un implante artificial de metal y plástico, o “prótesis”, que funciona como una cadera normal. Al retirar la articulación afectada se elimina la fuente del dolor y de la cojera, lo que permite que el paciente regrese a un nivel de actividad normal. La nueva cadera artificial ofrece un sustituto articular sin dolor y, por lo tanto, la función del miembro y el nivel de actividad vuelven a la normalidad.

¿Por qué es necesario el reemplazo total de cadera?

La indicación más frecuente del reemplazo total de cadera en perros es aliviar el dolor y la cojera causados por artritis severa secundaria a displasia de cadera, o por fracturas y luxaciones de los huesos que forman la articulación de la cadera. Muchos perros con caderas artríticas y dolorosas funcionan bastante bien con analgésicos y restricción del ejercicio, pero cuando se retira una articulación dolorosa y se sustituye por una prótesis, suele haber un cambio drástico en la actividad, la cojera, la masa muscular y la personalidad del paciente.

Radiografías de la cadera y el fémur de un perro antes y después de colocar una prótesis total de cadera
Radiografías de un perro con artritis de cadera secundaria a displasia, antes (izquierda) y después (derecha) del reemplazo de cadera.

¿Cómo sé si mi perro necesita un reemplazo total de cadera?

Un cirujano ortopedista realizará un examen físico, ortopédico y neurológico completo. Una historia completa de cómo y qué ha estado haciendo su perro en casa será una parte importante del proceso de decisión. Las señales comunes de que podría necesitarse un reemplazo total de cadera incluyen cojera de los miembros pélvicos, renuencia a levantarse o saltar, incapacidad para hacer ejercicio, dolor después del ejercicio, disminución de la actividad y pérdida de masa muscular.

¿Hay razones por las que mi perro no deba someterse a un reemplazo total de cadera?

Sí. Si su perro padece infecciones de piel, oídos, dientes o vías urinarias, o muestra evidencia de otras posibles causas de debilidad o cojera, no se realizará el reemplazo total de cadera. Otras causas comunes de problemas en los miembros pélvicos de los perros incluyen la ruptura del ligamento cruzado craneal y problemas neurológicos como la enfermedad del disco intervertebral. Una vez que estos problemas de fondo se atienden y se resuelven, puede volver a considerarse el reemplazo total de cadera. Si ya se realizó una ostectomía de la cabeza femoral (FHO), el reemplazo total de cadera es extremadamente difícil y las probabilidades de éxito son mucho menores. Por último, su perro debe haber terminado de crecer (tener madurez esquelética), por lo que la mayoría de los perros deben tener al menos 10 meses de edad para poder realizarles un reemplazo de cadera.

¿Cómo funciona el procedimiento de reemplazo total de cadera?

Bajo anestesia general, el cirujano retira el cartílago y el hueso que forman la articulación de la cadera. La cabeza femoral enferma (la esfera) se sustituye por una prótesis metálica sobre un vástago que se ajusta dentro del fémur (hueso del muslo). La parte enferma de la pelvis (la cavidad) se sustituye por una copa de plástico o de una combinación de metal y plástico. La nueva cadera protésica está diseñada para que la articulación se mueva de forma idéntica a una cadera normal. Los implantes protésicos son muy duraderos y se fijan en su lugar ya sea con cemento óseo (reemplazo de cadera cementado) o mediante el crecimiento del propio hueso del perro dentro de los implantes (reemplazo de cadera no cementado). Para más información sobre implantes veterinarios de cadera total, visite www.biomedtrix.com.

Dos prótesis de cadera Biomedtrix: una no cementada con superficie porosa y una cementada de superficie lisa
Izquierda: implantes de cadera total no cementados (BFX) de Biomedtrix; la estabilidad a largo plazo se logra cuando el hueso del paciente crece dentro de las porciones porosas de los implantes. Derecha: implantes de cadera total cementados (CFX) de Biomedtrix; la estabilidad a largo plazo se logra colocando cemento óseo dentro de los huesos y fijando los implantes en ese lecho de cemento. Fotos cortesía de Biomedtrix.

¿Debo suspender todos los medicamentos de mi perro antes de la cirugía?

Los medicamentos prescritos para tratar problemas sistémicos, como el hipotiroidismo, no deben suspenderse. Los medicamentos para el dolor de cadera (aspirina u otros antiinflamatorios no esteroideos, como Rimadyl®) deben suspenderse de 3 a 5 días antes del examen inicial. Si su perro está tomando corticosteroides o antibióticos, estos medicamentos deben suspenderse por un mínimo de 2 semanas antes de la cirugía.

¿La cirugía se realizará el mismo día del examen inicial?

No. Los perros que se evalúan para un reemplazo de cadera deben ser revisados cuidadosamente. Antes de considerar la cirugía se deben completar un examen físico minucioso, análisis de laboratorio (hemograma completo, química sanguínea, urianálisis y urocultivo) y radiografías especializadas. Si se detectan problemas, podría indicar que su perro no es un buen candidato para la cirugía. Si las pruebas iniciales no revelan anomalías, la cirugía suele programarse 1 a 2 días después del examen inicial.

¿Cómo es la recuperación y los cuidados después de la cirugía?

La mayoría de los perros pueden pararse y caminar con la nueva prótesis al día siguiente de la cirugía y pueden irse a casa después de 3 a 5 días de hospitalización en total. Sin embargo, los pacientes con reemplazo total de cadera deben permanecer confinados en una jaula (transportadora) y salir únicamente con correa para hacer sus necesidades durante 3 meses después de la cirugía. En casa se debe tener cuidado de evitar que camine sobre superficies resbalosas, y no se permiten tramos largos de escaleras. Después de las primeras 4 semanas de confinamiento en jaula, se inician paseos con correa LENTOS de 5 minutos, 2 a 3 veces al día. Estos paseos se aumentan 5 minutos cada semana, hasta que duren 20 minutos. Los paseos de 20 minutos continúan durante 4 semanas más, momento en el que el perro regresa al hospital (Texas A&M, en el material original) para revisión y radiografías.

¿Cuáles son los beneficios del reemplazo total de cadera?

El principal beneficio del reemplazo total de cadera es el alivio total de una articulación de cadera dolorosa. Los perros son muy buenos para ocultar el dolor, por lo que, una vez que se sustituye la cadera afectada, la actividad y la actitud del perro mejoran de manera notable. Una vez que se resuelven el dolor y la inflamación asociados a la cirugía, muchos perros pueden dejar los analgésicos diarios que antes necesitaban para controlar los signos de dolor de cadera y artritis. El reemplazo total de cadera es la mejor opción quirúrgica para una cadera artrítica y dolorosa, pero sí conlleva algunos riesgos.

Equipo quirúrgico con batas y cubrebocas operando a un perro en un quirófano
Equipo de cirugía ortopédica realizando un reemplazo total de cadera en el Veterinary Medical Teaching Hospital de Texas A&M University.

¿Cuáles son los riesgos del reemplazo total de cadera?

Existen riesgos asociados a cualquier anestesia y cirugía. Su médico veterinario o cirujano ortopedista los comentará con usted. La tasa de complicaciones reportada después del reemplazo total de cadera en perros es de entre 7 y 12%. En el reemplazo total de cadera es fundamental que las complicaciones se identifiquen y se traten a tiempo. Las complicaciones pueden ser menores, como inflamación en el sitio de la incisión (seroma) o una infección leve de la piel alrededor de la incisión. Sin embargo, hay tres complicaciones mayores que pueden provocar la falla del reemplazo de cadera y más cirugías. Estas son:

Luxación (dislocación) de la prótesis

La luxación del implante ocurre en aproximadamente 2 a 4% de los casos y suele presentarse en los primeros 3 meses después de la cirugía. La luxación de los implantes puede corregirse manualmente bajo anestesia, pero con frecuencia se requiere una segunda cirugía.

Infección de la prótesis

La infección de la cadera protésica es un problema grave y catastrófico. Si la infección se limita a la piel y a la herida quirúrgica, los antibióticos a largo plazo pueden controlar el problema. Si los implantes mismos se infectan, es necesario retirar todo el reemplazo de cadera.

Aflojamiento de la prótesis

El aflojamiento puede ocurrir por una infección leve o por un “aflojamiento aséptico”, una condición en la que el propio organismo del perro rechaza el implante. El aflojamiento aséptico ocurre en 5 a 15% de los reemplazos totales de cadera cementados. Si se desarrolla, puede ser necesario retirar o sustituir la prótesis.

¿El reemplazo total de cadera es permanente?

En la mayoría de los perros, la prótesis de cadera durará toda la vida. De hecho, los estudios han demostrado que el 90 a 95% de los perros tienen una función buena a excelente con este procedimiento. El reemplazo de cadera brinda años de actividad sin dolor que de otro modo no habrían sido posibles. Con la llegada y el uso de implantes más nuevos, como la cadera total no cementada (también conocida como de ajuste a presión o BFX), el futuro es prometedor para perros de todas las edades y tamaños que necesitan un reemplazo total de cadera.

Traducción de material original de la serie Client Information Series del Department of Veterinary Small Animal Clinical Sciences, College of Veterinary Medicine & Biomedical Sciences, Texas A&M University (Veterinary Medical Teaching Hospital, Orthopedic Surgery). Fotos de implantes cortesía de Biomedtrix. El PDF original está disponible para descarga.

Este material es informativo y no sustituye la valoración de un médico veterinario. Cada paciente es distinto: sigue siempre las indicaciones de tu médico tratante.